Los hijos de mis amigas

Los hijos de mis amigas tienen un lugar en mi corazón y mi mamá tiene que ver con eso. Cuando era soltera ella estaba jubilada, acostumbraba reunirse con sus amigas y obviamente como todas las madres hacemos cuando nos agrupamos hablaban (entre otras cosas) de los hijos, mi mamá me llegaba a platicar de algunas de ellas y lo hacía con verdadero cariño, cuando algo les pasaba se angustiaba y con sus logros se alegraba también.

Nunca entendí porqué hasta que me convertí en mamá. La maternidad puede traer soledad cuando el resto de tus amigos son #sinhijos pero las redes sociales me acercaron a otras mamás y de poco a poco, de historia en historia, de consejo en consejo de ya tenía una tribu y aunque nunca los había visto sentía que ya conocía a los hijos de mis amigas.  

Cuando decidimos conocernos cara a cara y por supuesto los hijos venían con nosotros, empecé a llevar a mi hijo a las mismas actividades deportivas, dejamos de vernos sólo en eventos blogueros para empezar a armar nuestras reuniones y nuestra amistad y la de nuestros hijos ha ido creciendo a la par. 

Los hijos de mis amigas están en mis ojos también 

Ya sea en el campo de futbol, en una plaza, dentro de la alberca o en mi propia casa es imposible no estar al pendiente de ellos también, no son míos pero como si lo fueran, los he visto crecer de labios de sus madres, se cuando se enferman, cuando tienen problemas en la escuela, cuando se enamoraron por primera vez, los he cargado casi recién nacidos y les he dado de mi desayuno solo por verles esa sonrisa que tienen los peques cuando van descubriendo sabores (siempre previo conocimiento de sus madres).

A los minibloggers los conocí ya un mas grandes pero con Sebas me tocó vivir con Dafne la experiencia de su embarazo después de síndrome de hellp, desde que se enteró acá en México hasta que se fue y nos seguimos comunicando casi hasta la última hora antes de que naciera y poco después que ya lo tuvo en sus brazos (bendita tecnología) 

Tenerlos a ellos en mi vida me da la oportunidad de recordar lo diversos que son los niños  y lo importante de no usar etiquetas, saber que puedo ser un apoyo para mis amigas en ciertos temas (y un acompañamiento en otro me fascina) me encanta la dulzura de Sofi, la imaginación de Silvana, la ternura de Majo, la simpatía de Xime el platicar y jugar con ellas enriquece mi maternidad. 

 

Es curioso como puedo verme reflejada en ciertos aspectos en los gustos de los hijos de mis amigas, me pasa mucho con Santi y es divertido ver como Angel va identificando eso, como se va de a poco gestando esta amistad, esa complicidad aunque a veces choquen.

Materno en tribu, los hijos de mis amigas son parte de la familia de Angel también Clic para tuitear

Muchas personas me han criticado por “no darle un hermanito” a Angel, pero yo sé que teniendo buenos amigos en sus vida él nunca se va a quedar solo, me encanta irle enseñando desde ahora que los amigos también son familia, cuando yo cuido y juego con los hijos de mis amigas quiero pensar que es eso lo que le estoy mostrando y que se refuerza cuando ellas lo cuidan y juegan con él también (y yo las amo un poco mas cuando eso pasa o cuando se enojan por que alguien lo lastimo).

Que se conocieran seguro fue obra de nosotras, pero que se quieran ya fue decisión de ellos, hoy Angel extraña a su amigo Rom que se fue a vivir a otra ciudad y ya no se ven mucho y próximamente extrañara a Leo pero encontraremos la forma de que sigan en contacto.

 

8 comentarios sobre “Los hijos de mis amigas

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.