Travesuras de un Toddler

 La maternidad se pone cada vez mas interesante en especial cuando llegan las Travesuras de un Toddler es que no hay un solo día que mi pequeño remolino no me sorprenda
 
Desde que Ángel nació hasta la fecha muchos me han dicho que vaya suerte la mía con un bebé tan tranquilito, y con tranquilo se refrieren a que no lo han visto hacer un berrinche, casi no llora, se va con todo aquel que le estira los brazos, tiene una sonrisa que enamora y por lo general a la hora de la siesta o de dormir en cuanto lo dejaba en la cuna se dormía sin problema alguno.
Claro ellos lo ven de vez en vez y un par de horas de hecho después del año ya casi no recibimos visitas excepto de la familia y de los amigo-familia (y no porque no queramos, tenemos política de puertas abiertas) y son estos últimos los que saben la verdad “Tengo un tornado en la casa” y bueno nosotros dejamos que se exprese libremente, que corra, suba, baje por su cuenta (con las debidas precauciones de seguridad) aunque estoy en casa, no estoy detrás de él todo el día, si estamos jugando juntos pues si, pero a la hora de hacer la comida, arreglar la casa o de que el requiere su espacio y se va pues le dejo a final de cuentas el departamento no es tan grande como para que se pierda o yo no pueda llegar rápido a su auxilio. Esto si me ha dejado satisfacciones y también un par de paredes pintadas (son plumones especiales así que no pasa nada) ya saben travesuras de un toddler pero un día, un día si que me sorprendió.
 
Hace unas semanas le dio por hacer algo que no se si todos los chicos hacen, aventar cosas por la ventana, cabe mencionar que la estatura de Ángel no le da ni siquiera para ver a través de ella, así que no sabe donde van a parar las cosas, afortunadamente me di cuenta a tiempo y desde entonces ventanas abiertas, puertas cerradas o puertas abiertas, ventanas cerradas y así todo controlado que vaya y venga por donde quiera. Suena a que lo tenía todo arreglado, así lo creía hasta que una buena tarde escuche un ruido raro afuera del lado de la cocina, fui a ver y vi un muñeco de Ángel en el techo de la zotehuela del vecino, suspire y fui a ver a mi bebé para preguntarle porque lo había hecho a lo que me contesto simplemente ¡Apa! (en su lenguaje significa pelota) le explique que no era una pelota que era un muñeco, lo cargue para mostrarle por la ventana y señalo hacia otro lado repitiendo ¡Apa! y ahí fue cuando detenidamente escaneé el área para encontrar
 
Tres pelotas de plastico 
Un balón mini de basquet
Dos pelotas de tela
Una gorra
Un tapón de plumón
Una pelota de ligas
Una foca
Una pieza de su cubo de figuras
 
En mi defensa diré que nada de eso genera un sonido fuerte y que no considere que la mini ventana de la cocina fuera su objetivo, pero claro como le cerré las otras, si el muchacho no es tonto, en fin espere a que llegará Marco le conté nos reímos y al día siguiente que se tuvo que saltar por la mini ventana y que debajo de nuestro lado sólo había laminado ya no parecía tan gracioso, pero lo logramos recuperamos todos los objetos, los lave con cloro y nos fuimos a casa de la abuela. Al regresar otra sorpresa nos esperaba entrando al edificio nos encontramos con un niño vecino que me comento que encontraron un zapato de Ángel, si ese que en la mañana estuvimos buscando, ¿ Cuándo? ¿Cómo? no lo sabemos pero lo logro aventar. Desde entonces redoblamos vigilancia y precaución, si no se cumplirá la predicción de mi amiga y encontrare mis chones en el jardín ( mmm eso me hace pensar en el karma).
 
Solo un par de meses antes me reía al escuchar a mi vecina gritar ¡Genesis, no! porque sabía que acto seguido era oírla tocar la puerta de a lado decirle a su suegra que le encargaba a la niña porque tenía que rodear el edificio para recoger cualquier objeto que se le hubiera ocurrido en ese momento aventar, creo que ahora debería aprender a no reirme de situaciones que tal vez me sucederán pero en lugar de eso me pregunto ¿Por qué avientan algo que no están seguros si regresará? supongo que lo que realmente me toca es irme preparando para lo que mi pequeño investigador me tiene preparado.
 

Las Travesuras de un Toddler son algo normal

Tal vez muchos pensarán y algunos me dirán “Pero es que le permites todo” si Ángel me tiene las paredes pintadas, a veces (las mas) comienza a comer en la silla y termina en la sala y si no quiero comer se le permite que no coma, se sube a los sillones y de repente a la mesa de centro yo lo único que cuido es que no se haga daño, esta también es su casa y mientras no se haga daño que mas da, no, no avienta comida en los restaurantes, sabe cuando no esta en su casa (aunque si a veces es complicado en especial si es casa con niños) me quedan muchas aventuras por vivir con él y no, aún con las travesuras no estoy dispuesta a corregir con una nalgada, quiero que el aprenda a guiarse con respeto no que tenga miedo a moverse y aprender no estoy segura si el camino es el correcto, ya ire haciendo las adecuaciones necesarias mientras tanto aprender a ser paciente a explicar sin gritar, sobre todo a dejarlo ser un niño y disfrutar esta etapa.
 
 

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