Mi bebé entró a guardería

Mi bebé entró a guardería, no estoy segura de que esto sea lo mejor, ni  siquiera si en verdad lo queremos pero , el lunes de hace quince días la búsqueda que iniciamos cuando Ángel tenía seis meses llego a su fin, cuando decidimos que ya era el tiempo de que entrara a la escuela y que sería  detrás del portón verde que teníamos en frente donde pasaría sus mañanas de 9am a 1pm.
El jueves anterior tuvimos la última entrevista con la directora y dueña de la escuela, conocimos a su socia, expusimos nuestras dudas de acuerdo a la etapa en la que Ángel estaría y afinamos un par de detalles para entonces el lunes en cuanto la puerta se abriera darle paso a una nueva etapa en la vida de nuestro pequeño
 

Y así mi bebé entró a guardería

Creo que todo fue muy rápido después de que tocamos el timbre, abrieron la puerta y Ángel aviso que quería hacer pipí, un beso, la mano de su maestra que lo llevaba al baño y la puerta cerrada de nuevo y ahora sólo papá y mamá. Nos dimos la vuelta para regresar al departamento y confieso que el mas afectado en ese momento era papá, se quedo preocupado ¿qué pasa si Ángel llora al no encontrarnos? y si no saben llevarlo bien al baño, porque a él ya sabe hacer pipí parado, llegamos a la casa y fue raro entrar sin él, almorzar sin él.
 
Como fue el primer día y no teníamos el menú de la semana le mande: 5 nuggets, un poco de zanahoria rallada, uvas partidas y su agua, tal vez pensaran que fue mucho para un pequeño de su edad, pero mi lógica decía que era por si no quería nuggets entonces uvas o zanahoria, en fin darle opciones como lo hacíamos en casa…Ajá detalle importante él ya no estaba en casa. Las horas se me fueron lentas, constantemente miraba el reloj no se me fuera a pasar la hora, ya que tenía que pasar primero a sacar unas copias para llevarlas a la escuela y realizar en forma la inscripción, llegada la hora, enfrente de la ventana de su salón lo vi por breves momentos trabajar concentrado hasta que subió la mirada y sonriendo me grito ¡Mamá! y salió a mi encuentro, un par de minutos hable con la maestra para saber cómo le fue en su primer día, todo bien sin mayor problema, me sentí bien y confiada ya en el pasillo para el departamento se quiso regresar con los nenes y se puso triste al saber que íbamos a casa, así que estaba tranquila, este era el tiempo correcto.
 
Ya para el miércoles estábamos mas tranquilos pero al entrar Ángel sin nosotros se puso a llorar y cuando la Miss lo cargo para consolarlo este volteo a llamarme y pedir mis brazos, nos quedamos en shock y después de darle un beso la puerta se cerró y se quedo llorando, Fue el tiempo suficiente para sentirme incomoda con nuestra decisión, a la salida platique con la miss sobre su día y me dijo que en cuanto vio a los nenes el llanto se acabo y toda la mañana estuvo tranquilo yo misma cuando llegue, lo vi tal cual tranquilo, después de una tarde normal sin sentirlo enojado o diferente pensé que sería cosa de la adaptación pero al día siguiente de nuevo sucedió.
 
Ya nos habían dicho que podía pasar, que le lleváramos algún juguete especial para él pero Ángel no tuvo ni tiene (hasta el momento) un objeto de apego, ni mantita, ni nada, así que pedimos que papá lo pudiera dejar con los nenes y entones ya salir…no funciono, desde afuera escuchaba llorar a Angel y después vi salir a Marco. Entonces si, me sentí la peor madre del mundo, ¿en qué estaba pensando? ¿Por qué no tome a mi hijo y me fui? ¿Cuál era la necesidad si yo trabajo desde casa?
Me sentí egoísta, amiga de Estivill al negarle los brazos a mi hijo cuando nunca antes lo había hecho y le cuestione a Marco nuestras razones (cuando tenía la edad de Ángel, nuestro departamento estaba enfrente de un kinder y desde el ventanal veía a los niños entrar y yo quería estar ahí, claro Angel no soy yo y a mi me cuidaba una niñera, sin duda las situaciones no eran iguales) en ese momento estaba tan afectada que me desconecte de mi marido, me olvide de sus emociones y me concentre en mi y en mi sombra que no he podido curar, le dije que esta vez si me escucharía a mi y a mi pequeño, no a los demás y sus tiempos, no como lo hice con mi lactancia y después cada quien por su camino y con su dolor.

 

El jueves nos fuimos Papá y Mamá a recogerlo y decidimos intentar una tregua…no nos funciono

 El lunes decidimos que no lo llevaríamos los dos, uno se despediría aquí en casa y el otro en la puerta de la escuela, al parecer funciono pues Marco regreso diciendo que si bien no se quedo feliz, no había llorado y cuando fui por él, por fin me comenzó a contar como le había ido y que había hecho, Yeiii!!! pero la felicidad me duro hasta el martes que lo lleve yo y desde que el taxi dio la vuelta Ángel comenzó a decir No, no, no y ya para cuando toque el timbre el llanto estaba presente, fue ahí que caí en la cuenta de que el problema estaba en mi.

Entonces acordamos sería papá el encargado de llevarlo y eso termino con las lágrimas, el miércoles entro tranquilo y para el jueves ya le pidió hasta los brazos a la Miss y cuando fui por él lo encontré saltando y cantando, me dice que es un niño muy tierno que ya adoptó como bebe a un pequeño de un año y meses y lo lleva de la mano (como él ya tiene dos se siente mayor) y lo veo mas parlanchin que antes y ahora que el viernes me dieron los trabajos que hizo en clase, bueno casi lloro.

Parte de sus trabajos, aunque me molesta el sellito
Lo acepto porque Angel aún no sabe leer
 
En estos momentos de confusión y cambios mi tribu fue muy importante, pero también el silencio de nuestras familias, preguntaron como le fue y escucharon nuestras opiniones de forma tranquila y respetuosa, entendieron que era complicado para nosotros y en lugar de criticarnos o decirnos que era normal nuestras madres callaron, eso lo agradecí enormemente pues aún soy suceptible a ciertos comentarios como cuando alguien me dijo “Pues si, pero es normal tiene que acostumbrarse a que la vida no es sencilla” quise responder que es un pequeño de dos años entrando a un proceso que ni siquiera es obligatorio y menos si su madre a un esta en casa, pero decidí callar, mejor fui en busqueda de experiencias de otras madres cuyos parámetros de crianza fueran acordes al mio.
 
Después de estas dos semanas no voy a negar que descubrí un par de cosas que no me gustaron pero tampoco negaré que no es algo mortal o que dañe la integridad de mi hijo, son mas bien exquisiteces que de repente tengo, mañana lunes alistaré a mi pequeño y lo llevare de nuevo a la puerta verde, esa la que no necesita de uniformes, donde las personas a cargo atendieron cada una de mis peticiones y me dieron tiempo a la salida para saber como estuvo mi pequeño, Ángel entrara y seguirá con su aprendizaje y sus juegos mientras su mamá adelanta un poco mas para después dedicarle toda la tarde ya sin tantas presiones.
 
Aquí nos escapamos por un helado después de clases, esto pinta para volverse tradición 
 
P.d: Aunque sigo diciendo que nada esta escrito en piedra ya les contaré mas adelante como nos ha ido en este proceso

 

4 comentarios sobre “Mi bebé entró a guardería

  • el 3 febrero, 2014 a las 18:05
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    Los primeros dias son muy fuertes, mas que nada para los padres. Espero que a estas alturas ya te sientas mejor, estoy segura de que ya no se hace tan dificil.
    Besos

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    • el 13 febrero, 2014 a las 6:04
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      Si ya ahora el toca el timbre y si sale a recibirlo su miss bueno es el mas feliz (claro no tanto como cuando voy a recogerlo jajaja)

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  • el 4 febrero, 2014 a las 2:00
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    Buena explicación del periodo de adaptación. A veces creemos que sólo es difícil para los pequeños, pero tal y como lo cuentas, los padres también sufrimos 🙁

    Respuesta

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