Fin de semana de…relax??

Nosotros sólo queríamos un fin de semana de relax ¿es mucho pedir? ¿será que soy yo?

Pues este año no hemos tenido vacaciones como tal, así que desde hace unas semanas Marco me insistía en que al menos fuéramos a nadar y Angel por supuesto le hacía segunda, viviendo en el Distrito Federal tenemos dos opciones cerca (considerando que no tenemos carro la cercanía es importante) Hidalgo o Morelos, por el clima Morelos era una mejor opción así que después de una rápida (mas o menos) investigación teníamos lugar, había muchos que nos interesaban pero era importante para nosotros que tuviera hotel para así no tener que estar moviendonos de un lado a otro (siempre practicos) Así que maleta lista decidimos irnos en taxi a la central de Sur (oooh grave error) y ahí comenzó el estrés. 

 Al salir para tomar el taxi nos encontramos con un chofer que no escucha bien y con quien no nos gusta viajar Marco y yo nos miramos pero por las prisas decidimos aún así tomarlo (ERROR) la ciudad era un pequeño caos pues justo las calles que se supone debíamos tomar estaban cerradas, en reforma la vuelta tuvo que ser hasta Colón por los manifestantes contra el “Nuevo Hoy No Circula” y entonces decidimos preguntarle a los sabios Waze y Googlemaps ¿Cuál era la mejor ruta? pero nuestro taxista tenía otra idea así que a cada indicación que le dabamos él nos ignoraba o decía que no se podía o ya para cuando nos escuchaba la vuelta se había pasado y así aumentaba la tarifa (y nuestro estrés), se eliminaba la paciencia de Angel, mientras google maps se redireccionaba, hasta que ya harto Marco le pidió que nos dejara bajar y después de una discusión abordamos otro taxi que en tres vueltas nos dejo en nuestro destino, con la recomendación de instalar en nuestros celulares la aplicación “Taxi beat” (que aún no he probado) ya medio de malas compramos los boletos (dos) y esperamos a que saliera nuestro autobús, con fe de que Angel se durmiera y no se desesperara en el camino, era la primera vez que viajábamos por esa linea y aunque vimos que ciertas cosas eran diferentes no nos preocupamos, al subir y tomar nuestros asientos, bueno eran increíblemente reducidos, no tenía descansa pies, ni portabebidas (cosas que nos ayudan habitualmente a organizar las cosas que debemos tener a la mano para entretener a un pequeño, así que como pudimos nos arreglamos para viajar lo mas cómodo posibles, teniendo en mente que solo eran dos horas y el viaje era directo (o al menos eso pensabamos).  La verdad es que Angel estuvo tranquilo a pesar de no dormirse si no hasta el final del camino cuando nos bajamos un pueblo antes por recomendación del chofer para evitar una vuelta mas y llegar antes.
 
Cuando llegamos al balneario/hotel la primera vista fue agradable, no había mucha gente, había seis albercas, unas cuantas tenían juegos y toboganes, perfecto para Angel y como ya eran las 4pm no queríamos perder mas el tiempo y meternos enseguida al agua así que cuando nos “registraron” en una hoja de papel solo anotando el pago y el numero de habitación no me preocupe, subimos a nuestra habitación que era confortable, limpia y con una agradable vista nos cambiamos y bajamos. Las albercas en teoría están bien pero un tanto descuidadas lo cual hizo que estuviera un poco incomodo, Marco me pregunto por sus lentes y estos ya no estaban, desaparecieron.

 

La comida tengo que aceptarlo no estaba nada mal, las tortillas estaban hechas a mano y la cecina suave no muy salada y rica y la vista, la vista era hermosa, el clima agradable y Angel sonreía todo el tiempo, por ese instante todo fue perfecto, regresamos al agua a jugar un rato mas aprovechando que a pesar de pasar de las siete aún había luz pero decidimos salir para bañarnos y bajar al centro un rato, llegamos a la habitación y no había ni jabón ni shampoo y justamente ahora no los llevaba, Marco bajo a ver si los podía comprar o algo pero todo estaba cerrado, solo había un encargado que informo que después de las seis no había servicio de nada, nos dimos un regaderazo para quitarnos el cloro y salimos al pueblo. Marco paso a la tienda para comprar una cajetilla (después del día que tuve yo también quería un cigarro) y le aconseje que comprara un encendedor pero no me hizo caso pues él tenía uno en la habitación, la idea era después de que Angel durmiera salir al balcón a fumar (ja ja ja) ya en el pueblo caminamos un rato y como no teníamos hambre decidimos comprar algo para cenar en la habitación, la noche era muy negra, no se veía nada así que hicimos uso de las linternas de los celulares para no tropezar y al llegar a la escalera que daba a nuestra habitación los primeros escalones estaban plagados de insectos, hormigas, bichitos, escarabajos que iban y venían, algunos escarabajos estaban panza arriba mientras otros insectos se trepaban sobre el, rápidamente y procurando no pisar (al menos a los escarabajo) a ninguno subimos preguntándonos como estaría nuestra habitación (citadinos ja) sin embargo conforme subíamos había menos insectos así que nuestros corazones se quedaron mas tranquilos, cenamos y dormimos a Angel esperando ese momento a solas para platicar, tomarnos una cerveza y fumarnos un cigarro (cosa que hace mucho no hacemos) cuando despues de abrir las cervezas al buscar el encendedor jajajaja por supuesto no estaba, teníamos todo excepto fuego y estabamos a la mitad de la nada, sin ganas de querer cruzar la escalera con insectos y el pasillo oscuro hasta donde estaban los encargados, sólo por un cigarro creo que no valía la aventura así que con otra intención fallida, vimos un capitulo de Once Upon a time Wonderland en Netflix y mejor nos dormimos ya.

 

Al día siguiente nuestra mañana amaneció con lluvia (por supuesto, ¿por qué no? una de esas lloviznas que parecen de brizna pero son intensas)después de nadar un rato salimos del lugar felices por todo lo que compartimos y felices por ya salir y no regresar (ni recomendar ) antes de regresar pasamos antes a un cafe que se llama Cafe colibri que fue una deliciosa cereza en este accidentado fin de semana.
 
 

Y como uno no es suficiente, ahora cafe con Jamaica #cafecolibri #jojutla

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De esto me quedan bastantes lecciones entre ellas que en un mundo donde puedes pedir miles de referencias, hacer recorridos etc, esto fue un error de novatos y que a pesar de que siempre he dicho que nos movemos perfectamente bien si carro y que no lo necesitamos…creo que es hora de volver a considerarlo, muchas cosas hubieran sido diferentes de tener uno, esta vez me toca ceder a mi y veamos como nos toca.Y a ustedes ¿le han tocado vacaciones de terror? ¿viajes que no son lo que habían planeado? 

 

6 comentarios sobre “Fin de semana de…relax??

  • el 28 marzo, 2016 a las 11:45
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    No nena, que mareo y que sufrimiento!!! Ahora si que necesitas una semana para reponerte de ese fin de semana jajajajaj

    Gracias por unirte.

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  • el 28 marzo, 2016 a las 12:26
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    Bueno pues si que tuviste una gran experiencia, pero lo bueno es que al final de todo se aprende y que ustedes lograron pasar un tiempo en familia, Que si he tenido vacaciones del terror bueno creo que no tan terroríficas, pero si me he topado con autobuses que solo porque dicen que son dos asientos pero incomodisimos, al menos Angel disfruto del agua. Creo que esa es recompensa suficiente, saludos, besos.

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  • el 28 marzo, 2016 a las 12:53
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    De locura tus vacaciones. Espero que las próximas no tengas tantos percances. Nosotros fuimos a la playa pero como es cerca no tuvimos que hospedarnos.

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  • el 28 marzo, 2016 a las 16:11
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    Ufff!De esas vacaciones que dices “para qué sali?” pero bueno, de todo se aprende algo.

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  • el 5 abril, 2016 a las 20:06
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    Creo que todos hemos tenido experiencias así de las cuales aprender. De todos modos, a pesar de todas las circunstancias siempre es bueno tomarse un descanso, sea como sea. 😉

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  • el 6 abril, 2016 a las 2:18
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    Ay que miedo! Yo me ínfartaba ante la primera desaparición!
    Que bueno que terminó bien por lo menos con un grato recuerdo en el café.
    Lo único que recuerdo es en Houston con una de esas pérdidas por tomar mal una enorme avenida. Entramos a un barrio donde en cada esquina ofrecían pequeñas bolsitas con variedad de “mercancía” me dio pánico! Me urgía salir de esa zona.

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