Adoptar una mascota cuando tienes un bebé

 
 Marco quería un perrito y yo me preguntaba las dificultades de adoptar una mascota con un bebé tan pequeño, pero al final termine cediendo y esto es lo que pasó.
 
 
Como les había contado antes en mi encuentro con la maternidad en cuanto quedé embarazada el chip me cambio, nada de cesárea, tiempo fuera del trabajo en oficina para criar y ver crecer a nuestro bebé. Yo no sabía lo que era crecer con un perrito pero afortunadamente mi esposo si, él quería adoptar una mascota, me mostró varias asociaciones y poco a poco el cariño fue naciendo, comprendí que un perro no es un objeto que pueda ser comprado en una tienda departamental su valor es mas grande que eso, llegamos al parque pilares y conocimos a los tantos perros que han sido rescatados, sus historias y todo el afecto que tienen para dar, paseamos a algunos, nos enamoramos de otros pero yo tenía algo de miedo con la responsabilidad, soy un tanto neurotica así que no estaba segura de poder con la casa, un bebé que estaba aprendiendo a caminar, los proyectos por desarrollar y un visitante perruno. Así que por mucho tiempo solo fuimos espectadores.
 
Un día ante la insistencia de Marco decidí decir “sí” a la adopción, mando el formato para un cachorro de nombre Sebastian a los dos nos encanto pero si bien yo había por fin aceptado la responsabilidad, el encontró otro hogar y nuestra solicitud fue rechazada. Pero mi esposo no iba a dejar pasar esta oportunidad así que al poco tiempo a alguien mas que buscaba un hogar, una perrita llamada Rastita que había sido rescatada un par de meses atrás, la fortuna ademas hizo que la chica que la tenía en custodia conociera a mi marido y el proceso fue mas rápido, un viernes por fin llego a nuestro hogar, una perrita callejera de raza mestiza que nada se parecía al yorki que yo había soñado o al pug que me recomendaron.
 
Adaptarme a Tita no fue nada fácil, como novatada el sábado en la mañana al querer salir a tender la ropa me gano ella, me espante pensando que se iría solté el bote y baje corriendo afortunadamente la puerta estaba cerrada, en mi carrera olvide a Angel y cuando me di cuenta no sabía si subir por él o bajar por tita, afortunadamente salieron mis vecinos y mientras uno me ayudaba a cuidar a mi bebé otro me ayudo a tranquilizar a Tita,  decidí no subir la ropa hasta que Marco llegará y mejor salí a pasear con mis dos pequeños por la unidad. Mientras caminaba con ellos me cuestionaba sobre si esta era la mejor opción, los dias pasaron y ella demostró ser alguien con mucho amor y paciencia después de ese susto si abría la puerta se quedaba sentada en su sillón, realmente es una perra muy tranquila (a veces pensaba que demasiado) igual y estaba deprimida, no jugaba con Angel sólo lo veía, de repente hasta lo alejaba de mi y eso no me convencía, le ladraba a todos los perros que viven en la unidad a veces hasta intentaba pelear y si pasaban los repartidores tenía la guerra declarada, nuestros paseos eran todo menos tranquilos.
 
Fue entonces cuando decidí hablar con Marco, decirle que tal vez esta no era la mejor opción, él también lo había pensado pues ante la demanda de trabajo que tenía los últimos días ya no podía atenderla tanto, nos dolía pero tal vez no éramos la familia que ella merecía. Así que le hablo a la chica que antes la cuidaba que por supuesto intento persuadirnos sin embargo lo acepto y volvió a publicar su foto para buscarle familia. Estoy segura que Tita entendió lo que estaba pasando por que se empezó a cohibir mas, cuando salíamos ya no ladraba tanto y atendía cuando la llamábamos y mostraba ciertos aspectos interesantes de su personalidad, de repente el click se intensifico. Fue ahí cuando comprendía que encajaba perfecto en esta familia y a la familia no se le abandona porque tenga ciertos “defectos” de personalidad, si bien no era juguetona con Angel como un cachorro pues es que tampoco era un juguete de él, ella da su amor como mejor sabe, no es perfecta (pero nadie en esta casa lo es) no da la patita ni se come los premios que le compramos, pero ha sabido tocarnos el corazón, mis dos cachorros ya se llevan mejor si Ángel esta triste porque le llamamos la atención corre hacia ella llamandola Titita, le encanta acostarse junto a mi para que le rasque la panza, es mi acompañante en pequeñas caminatas nocturnas y si le llamo la atención por ir a ladrarle a alguien regresa corriendo me ve con esos hermosos ojos y se voltea para que le haga cariños.
 
Tita no es un cachorro alegre y de bolsillo, no es un perro de raza y exhibición, no es el pero que yo había soñado, ella es mucho mejor, es quien me enseño que no necesitas saber el pasado de alguien para amarle por completo y que darte oportunidad de conocer mejor a los demás te puede dar hermosos resultados. Adoptar a una mascota no ha sido lo mas sencillo pero si muy gratificante.
 
 

Un comentario sobre “Adoptar una mascota cuando tienes un bebé

  • el 25 marzo, 2015 a las 23:26
    Permalink

    No hay nada mas gratificante que ayudar a un perro, y más cuando se vuelve parte de tu famila, no importa raza ni condición ellos siempre serán agradecidos. Que bonita historia, y que buen ejemplo para quien aun duda en adoptar y decide comprar, Saludos!

    Respuesta

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.